miércoles, 18 de octubre de 2017

La aldea Neolítica

LA ALDEA NEOLÍTICA
La agricultura y la ganadería dieron lugar al asentamiento de los seres humanos en aldeas próximas a los campos de cultivo. Al no tener que desplazarse para buscar alimentos, los hombres y mujeres se volvieron sedentarios. Además, el Neolítico comportó el surgimiento de nuevas actividades como la carpintería, la cerámica y el tejido, y posibilitó la aparición de algunos intercambios comerciales. 
LA ALDEA: UNA COMUNIDAD AUTOSUFICIENTE

Las primeras aldeas debían estar constituidas por cabañas de forma circular o rectangular. Se ubicaban en elevaciones del terreno próximas a ríos y solían rodearse de muros o fosos para protegerse de los animales o de la rapiña de los grupos vecinos. Las viviendas se construían con adobe (barro y paja secada al sol) y los techos solían ser de ramas y paja.
La producción agrícola era escasa y no permitía grandes intercambios. Las aldeas neolíticas eran autosuficientes, es decir, consumían todo lo que pro­ducían. Sin embargo, sabemos que existía un pequeño comercio, ya que en algunas aldeas se han encontrado objetos (conchas marinas, sílex...) procedentes de otros lugares, a veces bastante alejados.

LAS NUEVAS ACTIVIDADES DOMESTICAS
La cerámica
La necesidad de almacenar productos agrícolas estimuló, hacia el VI milenio a.C., el descubrimiento de la cerámica. Es posible que el endurecimiento de un cesto de barro por la acción del sol o del fuego abriese el camino a la producción ceramista. Así, hombres y mujeres empezaron a modelar pedazos de barro en la forma que deseaban y a cocerlos a elevadas temperaturas para endurecerlos.
El tejido
La fabricación de redes y el entrelazado de cuerdas, (cestería) fueron el primer paso hacia una nueva actividad: el tejido.
Para hilar, inventaron el huso, con el que convertían ciertas fibras naturales (lino y lana) en hilos largos. Para tejer, usaban el telar, que facilitaba el procedimiento de trenzado de hilos para elaborar una tela.

LA VIDA COLECTIVA EN LAS ALDEAS

La agricultura exigía un esfuerzo comunitario y los habitantes de la aldea colaboraban en la tala de los bosques, la siembra y la recogida de las cosechas, etc. Los hombres cuidaban del rebaño y cazaban; mientras, las mujeres practicaban la agricultura, la recolección y se encargaban de las tareas domésticas (cerámica, tejido, cuidados de los hijos...).
Los habitantes de la aldea se organizaban en clanes unidos por lazos de parentesco. Los campos de labor pertenecían colectivamente a los aldeanos y se repartían en lotes que se trabajaban por grupos de familias.
La dependencia agrícola de las fuerzas de la naturaleza propició la consoli­dación de rituales mágicos. En ellos se veneraba al sol, el agua o el viento con la finalidad de favorecer a la agricultura. El culto a la fertilidad de la tierra quedó representado por unas estatuillas femeninas de barro (dea-mater) que relacionaban la fertilidad de la tierra con la de la mujer.

Los Primeros Telares
Los primeros telares están formados de dos palos de madera fijados sobre el suelo, sobre los que se colocaba un bastidor que sostenía los hilos de la urdimbre.
Los hilos de la trama se entrecruzaban mediante una lanzadera y se presionaban para que el tejido quedara más tupido.

ACTIVIDADES DE SÍNTESIS
  • ¿Cuándo y por qué el ser humano se volvió sedentario?
  • ¿Cómo eran las primeras aldeas? ¿Qué significa que las aldeas neolíticas eran autosuficientes? ¿Cómo era su organización social?
  • ¿Qué nuevas actividades artesanales surgieron?
  • ¿Qué trabajos se realizaban colectivamente? ¿Cómo se distribuía el trabajo?
  • ¿Qué es una dea mater? ¿Qué rituales representaba?

No hay comentarios:

Publicar un comentario